Feng Shui

Filosofía y decoración, de la mano
Decoración

Redacción maimai.com

  En los últimos años, Occidente ha vuelto sus ojos hacia Oriente en un intento por contagiarse de su milenaria sabiduría. Hemos tratado de rebajar las prisas y de combatir el estrés a golpe de tai chi y yoga, descuidando todo un importante fondo de filosofía que sustenta estas técnicas de relajación. Las simplificaciones siempre se quedan en la superficie pero merece la pena tomar contacto con esta doctrina para estudiarla más a fondo. Así, sin ninguna pretensión, nos asomamos a otra práctica oriental con más de 3.000 años a sus espaldas, que nos habla de energía y equilibrios, de organización espacial y fuerzas de diversas índoles, de armonía y felicidad.

Principios básicos

Feng Shui significa "viento y agua" y es, en esencia, el arte de buscar el equilibrio entre nosotros, nuestro hogar y las fuerzas de la naturaleza

Estudia la orientación del edificio en el que vamos a vivir, así como la ubicación de sus muebles, habitaciones y objetos decorativos, para conseguir la armonía que proporcionará paz y felicidad a los habitantes de esa casa. Existen muchas corrientes alrededor de esta disciplina pero dos son las más importantes: una más conservadora, íntimamente apegada a los aspectos religiosos, y otra teoría más actual, que se abre a personas con curiosidad de los cinco continentes

Es un arte milenario que busca la armonía del ser humano con el entorno arquitectónico que le rodea

Significa viento y agua: viento hace referencia a la influencia invisible que el entorno ejerce sobre nosotros y agua simboliza la capacidad para sostener la vida

Es un lenguaje de símbolos que nos permite interpretar los mensajes del entorno que a nivel inconsciente afectan a nuestra vida, por ejemplo la forma de una casa, la posición de una cama, la orientación de un escritorio...

Se basa en las teorías del pensamiento máximo chino I Ching, los opuestos complementarios Ying y Yang y en los cinco elementos vitales de la cultura china: tierra, metal, agua, fuego y madera

Defiende que la calidad de vida mejora cuando se encauzan las energías, por eso nos sentimos mejor cuando nuestro entorno es equilibrado y armonioso. Un espacio supone una experiencia física y emocional para quien se encuentra en él

Su fuente de inspiración para crear ambientes armoniosos es la Naturaleza, considerada como la creadora del diseño más perfecto

Existen dos escuelas importantes: la escuela de la brújula, muy complicada, y la escuela de las formas, cuyos postulados son más fáciles de aplicar

Nos indica qué áreas de nuestra casa o despacho pueden necesitar un ajuste y cómo realizar estos cambios; los puntos cardinales están relacionados con diferentes aspectos de nuestra vida

 

La casa, estancia por estancia

La entrada Si puedes elegir, sitúa la entrada de tu casa al final de un camino o vía serpenteante que ayude a fluir el chi pero también a que se quede entre nosotros. Deberás evitar situar la puerta frente a un lavabo (tampoco bajo un lavabo), una columna o esquina pronunciada, una escalera o un espejo. Las vías rectas le empujan a salir. Esta estancia de la casa debe estar suficientemente iluminada y abrirse a espacios agradables para que el chi entre y se acumule.

El salón Una pecera en el salón, además de proporcionarte momento relajantes, te ayudará a hacer resurgir tu carrera profesional. A la hora de elegir sofás, opta por los más cómodos que encuentres: grandes respaldos y amigables brazos te invitarán al reposo. El tresillo debe formar un cuadrado, nunca una L. En la zona este de tu sala se encuentra el rincón de la riqueza: una planta o una pecera te ayudará a potenciar ésta. Si vas a encargarte una chimenea, evita el noroeste de tu salón. Una iluminación brillante en tu salón activará tu vida social, pero recuerda que la luz deberá estar encendida todos los días durante un buen rato; de lo contrario, nunca notarás el efecto.

El dormitorio La cama, elevada medio metro por encima del suelo, se situará en el extremo opuesto a la entrada y nunca bajo una ventana. En un dormitorio debemos evitar ante todo las vigas desnudas (se pueden neutralizar con ayuda de alguno de los símbolos de la buena suerte). Nuestra cabeza (protegida siempre por un cabecero apoyado en una pared) y nuestros pies no pueden apuntar a la puerta. Las puertas de los dormitorios no pueden estar frente a otras puertas, la cocina o el lavabo. El dormitorio debe estar iluminado muy tenuemente, huyendo de las luces estridentes.



 

Términos que debes conocer

  • Chi Es el soplo de vida, la energía cósmica, el motor que pone en marcha todo a nuestro alrededor.
  • Sar chi Energía negativa que, acumulada, puede provocarnos graves trastornos.
  • Yin y yang Son dos términos enfrentados, que se necesitan mutuamente y que caminan juntos buscando el equilibrio. El yin es el lado oscuro y sin vida mientras que el yang es la luz, la claridad y la fuerza viva. Sólo obtendremos la armonía y la paz cuando el yin y el yang estén en equilibrio.

 

Portadores de buena suerte...

  • Las figuras y formas regulares Debemos huir del desorden geométrico y de las esquinas curvas. El Feng Shui busca armonía y proporción y deja a un lado el desorden.

  • Los móviles Nunca supiste para qué servían esos "cacharros colgantes" con tubos que se mecían con el aire: los móviles ayudan a atraer la buena energía, especialmente si son de seis tubos huecos, neutralizando malos consejeros como las vigas vistas.

  • Los patos mandarines Una pareja de estos animales simboliza la fidelidad en asuntos del corazón.

  • Las ventanas y puertas Ayudan al chi a fluir libremente, pero debes tener cuidado para que no entre por unas y se vaya por otras.

  • Las flores frescas, árboles y plantas Una forma de acrecentar nuestro yang.

  • Los animales domésticos Gatos, perros y peces son portadores de energía yin que revitalizará nuestro hogar. § La rana de tres patas. Para que proteja tu casa debes situarla junto a la entrada, de espaldas a la puerta.

  • El agua Las fuentes y cascadas, por pequeñas que sean, a la entrada de casa te ayudarán a conseguir dinero y fortuna y a retenerlos. Debes situar el agua siempre al norte o al sudeste y a la izquierda de la puerta de entrada (mirando desde dentro). Si además, el agua serpentea, mejor que mejor: anuncia una fortuna en crecimiento.

  • Los biombos en línea -nunca en zigzag- ayudan a detener las corrientes de energía negativa, redirigiéndolas hacia donde más nos convenga.

  • El símbolo Pa Kua Lo encontrarás en todos los comercios chinos ya que se trata de uno de los amuletos más populares de esta cultura milenaria. El espejo Pa Kua sólo puede ser utilizado fuera del hogar.

  • El aire fresco Ventilar no sólo es una costumbre saludable para nuestro físico sino también para nuestro yo más interno, ya que nos ayuda a ahuyentar los excesos de yin.

  • La vasija de la abundancia Elemento que traerá riquezas materiales a tu vida. Puede ser de varios materiales pero lo ideal es que esté llena de piedras preciosas o semipreciosas, cubiertas de tierra del jardín de algún personaje muy rico.

  • Los espejos Herramienta imprescindible del Feng Shui, con ayuda de un espejo obrarás milagros: desde agrandar un espacio claustrofóbico a rebotar una imagen placentera, pasando por hacer llegar la mejor energía a rincones recónditos.

 

Debes evitar...

En una misma habitación no debe haber más de tres ventanas (con dos es más que suficiente), de lo contrario, los buenos augurios se escaparán volando.

Una puerta con agua a ambos lados significa dolor y lágrimas.

Las escaleras de caracol. Impensables como columna vertical de una casa en armonía, este elemento arquitectónico está vetado por el Feng Shui.

Las calles rectas. La puerta de tu casa no debe quedar frente a una calle recta. Si fuera así, tendrías que impedir el paso de energías negativas con la ayuda de arbustos o de un símbolo Pa Kua.

La vajilla rota. Nunca bebas o comas en un plato o vaso descascarillado: te podrías "cortar los labios" (en el sentido literal pero también en el figurado) y tu expresión verbal quedaría mermada.

Las flores secas. Muertas, pochas o sencillamente secas, las flores que han dejado atrás su frescor te llenarán de yin, de falta de vida y de tristeza.

Un terreno excesivamente plano. Para el Feng Shui, éste se convierte en un campo anodino del que nada bueno saldrá. Elige para tu casa un terreno abrupto, con desniveles.

Las esquinas pronunciadas y las vigas. Los ángulos de 90 grados y las vigas desnudas son malos consejeros ya que acumulan energía dañina en forma de cuchillo afilado. Para desarmarlos, nada mejor que colocar una planta de hojas redondeadas a modo de escudo protector o un móvil (en el caso de las vigas).


 
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