Eras la persona que buscaban pero olvidaste
reseñar tu número de teléfono...
Los errores que no debes cometer
¿Qué pasa si dos candidatos encajan en
el mismo puesto? No dejes que un par de hojas de papel decidan en
tu contra
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Redacción maimai.com
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Un
buen currículo sólo ocupará una página, dos si la experiencia
profesional lo requiere
Es complejo, pero debemos aprender a "quitar paja" de nuestro
expediente. Después de muchos años de experiencia profesional
seguro que podrías rellenar cuatro o cinco folios con tus
logros. Error. El responsable de Recursos Humanos tiene cientos,
miles de ellos sobre la mesa y no puede dedicarles más de
cinco o diez minutos a cada uno. Ponle las cosas fáciles resumiendo
tu trayectoria, dejando sólo aquello que aporta algo al puesto
de trabajo que demandas. |
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Nunca
solo
El currículo siempre tiene que llegar a los responsables de
Recursos Humanos acompañado de una "Carta de presentación".
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No
te pongas grandilocuente
Nadie sabe por qué, pero los seres humanos confundimos la
pedantería con la seriedad y llenamos los currículos de expresiones
complejas y gerundios como "entendiendo que es éste y no otro
el perfil que demandan" o "asumiendo mi capacidad para aportar
grandes concepciones a su idea de negocio". Sé sencillo redactando:
utiliza frases cortas, sintetiza tus ideas y guarda el lenguaje
vetusto para mejor ocasión. La regla de oro es "escribe como
hablas". |
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Ni
una falta, ni un error gramatical
Sea cual sea el puesto que demandas, una falta de ortografía
es una pésima tarjeta de presentación. Pasa el corrector ortográfico
del ordenador un par de veces para comprobar que no se te
ha escapado ninguna. Si conoces a alguna persona con una ortografía
intachable, pídele que te lo corrija. Ten en cuenta que el
ordenador es una máquina "tonta" y no puede distinguir -por
ahora- entre dos palabras que se escriben igual: "él" pronombre
se escribe con acento pero el ordenador te lo dará como válido
si no lo acentúas porque "el" artículo no tiene acento.
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No
rotundo a las fotocopias
Salvo que tengas una fotocopiadora de una calidad tan excepcional
que nadie pueda notar que se trata de una copia, lo mejor
es que las dejes de lado. Escribe tu currículo en un editor
de textos (Word 2000 tiene un asistente que te allanará el
camino) y envía a la impresora tantas copias como necesites.
Lo ideal es que el currículo tenga alguna expresión que lo
personalice: el responsable de Recursos Humanos, sin duda
lo agradecerá. Una buena idea es incluir un epígrafe con "Objetivos
profesionales" (igual tipo de letra que "Datos personales")
y reseñar aquí nuestro interés por trabajar en la empresa
en cuestión. |
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Fotografía
actual y de calidad
Si no la tienes, es mejor no incluirla. No es un requisito
obligatorio pero muchas ofertas de empleo solicitan una fotografía
de tamaño carnet para "echar un vistazo" al candidato. Olvida
el fotomatón y acude a un estudio profesional. Sangría
sin punto, aplicar estilo |
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Anexos
no solicitados
Tampoco incluyas certificados académicos o profesionales,
recortes de prensa o cualquier documentación que acredite
tu trabajo, salvo que te los pidan. |
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¿Creatividad?
Sí, pero con cuentagotas
Salvo que seas un profesional de la publicidad, el mundo del
diseño gráfico, del cine o la música, olvida los diseños exagerados
y opta por el clasicismo. Los colorines, las mezclas de estilos,
los efectos en los tipos de letras y otras "obras de arte"
no son la mejor tarjeta de presentación. Escribe tu currículo
en negro, sobre papel blanco, con un único tipo de letra y
acertarás siempre. Elige sobres sin ventanilla ni etiquetas.
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No
olvides...
Incluir un número de teléfono donde siempre estés localizable,
ponerle fecha al currículo, así como escribir tu dirección
personal o de e-mail. |
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Y,
por supuesto, no mientas
Ni exageres, ni escondas la verdad. Tú eres como eres y en
algún sitio te están necesitando. Si llenas tu currículo de
datos falsos -e imaginando que tuvieras la suerte de que nunca
te descubrieran- conseguirías ocupar un puesto de trabajo
para el que no estás capacitado. Tarde o temprano se darían
cuenta de tus carencias y trabajarías esperando ese día con
temor. |
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