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Claves
para superar la entrevista de trabajo
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Una imagen ¿vale más
que mil palabras?
Es nuestra tarjeta de presentación; habla
por nosotros mismos en ocasiones más alto y claro que el mejor
de los currículos
No debemos obviarla, ni tampoco permitir
que nos obsesione. Limpio, discreto y clásico, nuestro aspecto
deberá pasar a un segundo término tan pronto como tomemos asiento
en la entrevista.
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Elige
Traje
de chaqueta para él y para ella (falda o pantalón, es indiferente)
de colores oscuros y discretos. Los infalibles: gris oscuro
y azul marino. Perfectamente planchado (es mejor que acudas
a tu cita en metro o andando a arrugarte en el último segundo
sentado en un taxi o en tu coche) y aireados durante la
noche anterior. Nada peor que inundar el despacho de un
no fumador con telas ahumadas o absorber todo el olor de
fritanga en el bar donde tomamos un café mientras esperamos.
Camisa
discreta: crema, azul clara, de líneas o cuadrados finos...
Corbata:
apuesta por la discreción y no te arrepentirás. Ante al
duda, elige una azul oscuro con motivos pequeños.
Muchos
de los profesionales que están surgiendo de la mano de las
nuevas tecnologías tienen bula para saltarse estas normas.
Pueden dejar a un lado la corbata los expertos en nuevos
lenguajes informáticos, diseñadores web, al igual que los
profesionales de la publicidad, la comunicación y el mundo
de la imagen, así como todos aquellos puestos de trabajo
en los que la creatividad puntúa doble. Pocos más: la batalla
contra la corbata ha terminado.
Una
cartera o portafolios de piel de estilo clásico. Si no tienes,
consigue una carpeta nueva de papelería para llevar en ella
una copia de tu currículo y otros documentos, sin arrugar.
Una
imagen pulcra no puede estar coronada por una melena desordenada
o enmarañada. Este consejo es aplicable también para ellos:
los hombres con pelo largo ofrecen una imagen mejor en las
entrevistas de trabajo con una coleta baja. Por supuesto,
el pelo -largo o corto, rubio platino o rojo brillante-
debe estar limpio, brillante y con aspecto sedoso.
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Evita
Utilizar
perfumes, colonias y fragancias fuertes. El día de la entrevista
opta por un agua de colonia fresca y discreta y espera a que
se evapore. No te perfumes minutos antes de tu cita.
Ella:
la bisutería y las joyas llamativas; él: cualquier joya. La
única excepción es el anillo de casado.
Zapatos
polvorientos o poco limpios. Taconazos.
El maquillaje
exagerado: un aspecto natural es siempre mejor. Huye de los
colores "nocturnos" de las barras de carmín rojo sangre y
de los colores tendencia. Inclínate siempre por las gamas
beige y rosadas; un ligero toque de colorete, un poco de brillo
en los labios y un poco de máscara de pestañas será suficiente.
Las uñas excesivamente largas: mal visto en ellas; suficiente
para no continuar la entrevista, en ellos.
El look
"mal afeitado"
Ropa
arrugada.
Colores
o accesorios llamativos que disipen la atención del entrevistador.
Ropa
de última moda: minis o maxifaldas, pantalón de campana, camisas
con cuellos demasiado grandes o pequeños, trajes de caballero
con chalecos llenos de botones o cuello mao, zapatos de punteras
cuadradas o grandes hebillas.
Prohibido
terminantemente, incluso para los modernísimos, las gafas
con cristales de colores durante la entrevista, aunque sus
cristales sean graduados. |
Nuestro 'equipaje' para una
entrevista de trabajo
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Un
bolígrafo o pluma (de diseño clásico)
Una agenda
con la dirección completa y el teléfono de contacto
Una carpeta
o maletín de mano en la que guardaremos una copia de nuestro
currículo con la mejor foto que tengamos y los certificados
académicos o laborales que hayamos incluido.
Unas hojas
de papel en blanco para tomar notas
Un pañuelo
o un paquete de kleenex
Unos caramelos
de menta (no chicle) para tener un aliento fresco Reloj
Dinero para
poder avisar por teléfono o coger un taxi si vamos a llegar
tarde |
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